UN DESTINO DE AÚPA

LAS MARAVILLAS DE SER MUJER

Sexo, amor y humanidad

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El destino de mujer es sufrir, aguantar, tolerar, soportar, sobrellevar, renunciar, ser humillada, vejada, coartada, no vista, menospreciada, francamente despreciada…

Las mujeres de todo el mundo sufren por la regla; tienen que soportar que no se tengan en cuenta sus dolores menstruales a la hora de la organización familiar, social ni laboral; les duele el dar a luz; sufren por el funcionamiento de las hormonas y por el final del funcionamiento de las hormonas; padecen para alcanzar y mantener los estereotipos de belleza que cada época les impone; se las humilla al ser postergadas por sus madres ante sus hermanos varones; aguantan que se les asignen los trabajos más duros, pesados, repetitivos y monótonos; soportan jornadas de trabajo que nunca acaban; sufren abusos, acosos, mutilaciones y maltratos de todo tipo, desprecio, menosprecio; son vejadas por maltratadores a los que se enganchan de manera que no pueden arrancarse de ellos sin que su alma muera; son humilladas con sueldos más bajos que los varones, y por no recibir ni reconocimiento ni sueldo cuando sólo se dedican a sus labores; son pasto de la envidia y el juicio corrosivos de las demás mujeres, con las que deberían formar grupo de intereses pero que, a menudo, son sus peores enemigas…

… son consideradas intelectualmente inferiores y emocionalmente inestables; desaparecen de la cadena de la vida cuando pierden sus apellidos al casarse y pasan a ser propiedad de un hombre y su clan, cayendo bajo la tutela de éste y su mundo; soportan vestimentas y adornos incómodos, sólo ajustados al deseo del hombre o a sus celos; se les obliga, de niñas y mayores, a verse apartadas de juegos y actividades atractivos por ser considerados inadecuados para su feminidad; renuncian a mucho al tener cerrados los puestos de decisión y los cargos “importantes”; son consideradas impuras por la regla, aguantan el ser apartadas, cebadas, encerradas, maltratadas o repudiadas cuando la tienen; no les queda otra que tolerar que se comprenda el adulterio del hombre y que el suyo se castigue hasta con la muerte; sufren mucho por no poder desengancharse emocionalmente del hombre y de los hijos cuando ellos se desentienden tan fácilmente de ellas; tienen que reganar cada día la mirada de ellos, cuando ellos cuentan con la suya sin necesidad de hacer nada…

…son mera mercancía para tratos comerciales o alianzas entre familias, pueblos o naciones; sufren castigos cruentos y/o mortales por no someterse; no pueden desconectar de unas obligaciones que abarcan las veinticuatro horas de la vida diaria; se ven obligadas a tener que comer después del hombre, a andar físicamente detrás de él, a no poder salir a la calle sin él, a no poder realizar muchas gestiones administrativas sin su autorización; deben renunciar a la humanidad al ser consideradas seres de segunda categoría −incluso no humanas− y adjudicárseles objetivos sociales de segunda clase o con techo –aunque sea de cristal−; disfrutan de una propiedad muy insegura sobre unos hijos que se van, y un hombre cuya dinámica es escapar de su amor, un amor que vive como apropiación y cárcel; tienen que tomar más psicofármacos (ansiolíticos, antidepresivos, somníferos…) que los varones[1]; lo pasan peor que sus compañeros varones en discusiones de pareja y separaciones; tienen vías más lentas de escape y recomposición tras un abandono; han de soportar que se les suponga un deseo sexual constante y perverso; aguantan que se las considere taimadamente provocativas y, por eso, culpables de las violaciones de que son objeto; son humilladas cuando los grandes en todo son constantemente hombres, y ellas y sus labores quedan en la invisibilidad; se les adjudica la culpa de la infertilidad y el peso de la obligación de la fertilidad; sus posibilidades quedan cercenadas con la identificación Mujer = Esposa = Madre y el cierre de su mejor destino a esas funciones…

…soportan en todas partes el peso y la responsabilidad de la crianza, la exigencia de tener que dar hijos del sexo que el hombre o el grupo social desean, y sufren culpa, desprecio y castigo “merecidos” (también el de la infidelidad) si no lo consiguen; asumen el trabajo de mantener en buen estado a hombres que son un lujo social muy caro; han de acomodarse a la sensación constante de dar y no recibir; sufren vejación al ser consideradas inútiles para conducir carros, carruajes y todo tipo de vehículos (salvo el cochecito del bebé) y ser llevadas en el asiento de atrás, posición que asumen con naturalidad y hasta con alegría por la cuota de atención que supone; son humilladas por ser consideradas ineptas y torpes en las acciones manuales; son consideradas débiles al estar la fuerza definida desde patrones masculinos; se angustian sin solución porque el paso del tiempo las encara al horror de hacerlas viejas, ajándoles la belleza y el atractivo, que son uno de los pilares de lo que se entiende por feminidad (cosa que no hace con los varones)…

…tienen que andar tomándole siempre la medida al ser y al parecer, no sea que el hombre se asuste, se espante o, por el contrario, se tome demasiada confianza o se crea lo que no es; tienen que mirar a los hombres de su etnia siempre desde abajo y rezan por no crecer tanto como para tener que mirarlos desde arriba; deben andar siempre en guardia, no pueden salir tranquilas y despreocupadas al mundo cualquier día, a cualquier hora y en cualquier lugar; se mueven con la preocupación constante de ser agredidas; tienen una vida interior complicada mientras que los varones parecen llevar una vida simple y despreocupada; desean a veces haber nacido hombre mientras que a éstos ni se les pasa por la cabeza, y considerarían una caída en picado, ser mujeres (salvo porque de esa manera –creen− podrían llevar la batuta del follar sin tener que pedir primero baile); sufren por los hijos, por el marido, cargan con los padres, los inválidos, los enfermos, sus capacidades resultan coartadas al no tener adjudicados más objetivos personales que los relacionales, y en caso de conflicto renuncian casi espontáneamente a aquéllos por éstos…


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[1] Según muestran diversos estudios, como, por ejemplo, el referido en esta dirección web: https://www.redaccionmedica.com/secciones/medicina-familiar-y-comunitaria/las-mujeres-consumen-entre-2-y-3-veces-mas-antidepresivos-que-los-hombres-2737.

1. El primer elemento de la palabra de origen griego ‘disforia’, el prefijo ‘dis−‘, transmite la idea de dificultad, de que algo está mal; el segundo “for” proviene del verbo “ferein”, que significaba llevar. El conjunto significa que algo se lleva o se soporta mal, que produce malestar, etc. Disforia de género quiere significar, por tanto, encontrarse mal en el género propio, por haber contradicción entre el sexo biológico y lo que a la persona en cuestión le parece sentir que es. El concepto contrapuesto o antónimo, más conocido y usado que disforia, es “euforia”, donde el prefijo “eu-“ transmite la idea de bien, de que algo se lleva bien, con holgura y bienestar.

2. Miedo al desempeño o a no dar la talla es la forma técnica de expresar la inseguridad de los hombres cuando, ante situaciones sexuales, se preguntan: ¿se me levantará o no se me levantará?, y si se me levanta ¿lo hará suficientemente?, ¿durará?, ¿me correré demasiado rápido?, ¿haré el ridículo?, ¿se reirá(n) de mí?, ¿la tendré demasiado pequeña?, etc. El miedo es, a veces, tan fuerte, que provoca la renuncia.

3. Hartmann, W. y Fithiam, M. (1984) Las técnicas del placer. Barcelona: Martínez Roca.

4. Según estadísticas del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, actualizadas a noviembre de 2019, el número de abortos realizados en centros públicos y privados de España ha subido de un 1,9 por mil mujeres en 1987 a un 11,12 por mil en 2019 (unos 90.000), con el pico más alto en 2011, cuando se llegó a un 12,47 por mil (unos 110.000) [[https://www.epdata.es/datos/cifras-aborto-estadisticas/247/espana/106]]..

Se atribuye el descenso observado desde 2011 a 2019 a la posibilidad de adquirir sin receta la pastilla del día siguiente desde 2009 (PAU o Programa de Anticoncepción de Urgencia), de la que las farmacias españolas han distribuido más de siete millones de dosis en estos diez años [[https://www.eldiario.es/sociedad/Pildora-dia-despues-anos-educacion_0_948755861.html]], cifra a la que hay que sumar las adquiridas directamente de los laboratorios por organismos autonómicos para su distribución gratuita en hospitales y centros de salud, que en 2004, cuando aún hacía falta receta médica, fue cercano al 50% más: de 365.000 PAU distribuidas con receta médica por las farmacias, a un total de 600.000 pastillas consumidas [[https://www.elmundo.es/elmundosalud/2005/04/13/mujer/1113413201.html]]. Este último informe constata un aumento del 10% en el consumo anual da la PAU en 2004; si esa tendencia se ha mantenido, en 2019 se habrían consumido 1.500.000 dosis. A ello hay que sumar las pastillas adquiridas por Internet, cantidad difícilmente determinable pero con la que hay que contar.

5. https://www.upf.edu/web/antecedentespenales/certificado-de-delitos-de-naturaleza-sexual-cdns-#:~:text=Los%20delitos%20de%20naturaleza%20sexual,sexual%20y%20corrupci%C3%B3n%20de%20menores

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